Val di Vara
A espaldas del “Golfo de los Poetas”, hasta los pasos y los montes más lejanos, se abre el más amplio y profundo valle de Liguria, el Val di Vara, un surco verde, largo y tortuoso donde están pequeños valles secundarios, antiguos pueblos y aldeas medievales escondidas entre los bosques o encaramadas sobre una cumbre.
En el fondo está el río
Vara que pasa por todo el valle por 60 km, con su corriente rápida que
confluye más lentamente en el río Magra. Hoy toda la zona se conoce por
la calidad del ambiente y de la producción agrícola con el sello de
certificación ambiental de la cabeza de partido, las fincas que
producen leche, quesos, carnes biológicas, y por terminar una
instalación eólica que produce energia eléctrica limpia.
El Val di
Vara es un pequeño mundo, donde naturaleza y habitantes, no obstante el
pasar del tiempo, han conservado características homogéneas y unitarias
y donde la naturaleza todavía conserva su actractivo puro e
incontaminado y los poblados parecen haberse fundido con los mismos
productos de la tierra: la madera de los bosques, las capas de pizarra,
las piedras de las cavas, se pueden admirar en los techos y los
pórticos por ejemplo de Rocchetta Vara.
Un valle rico de bosques
pero también de senderos adaptos para los apasionados del trekking,
donde también se puede ir a caballo o en bicicleta. Y que se unen con
la “Alta Vía de los Montes Lígures” y con la zona costera de las Cinque
Terre. Se puede practicar caza y pesca y en el rió Vara se puede bajar
con la canoa empezando por el simple rafting hasta llegar al hidrospeed
y al torrentismo. En el Municipio de Sesta Godano cada año se celebra
el raduno nacional de los canoeros. Varese Ligure es una corona de
pequeños pueblos y fracciones que se extiende por unos 14 mil ectaros,
una aldea de origen medieval con antiguas tradiciones mercantiles y
artesanas, que impacta por su particular forma redonda. Es el Municipio
del valle más en el interior, más grande y con más habitantes, tanto
que lo han definido “capital” del Alto Val di Vara. El casco histórico,
llamado aldea redonda, se presenta como un barrio rico de importantes
memorias arquitectónicas y artísticas histórico-cultural. De hecho hay
que señalar el Castillo de los Fieschi del siglo XV con su alta torre
construida por el Piccinino, la iglesia de los Santos Filippo Neri y
Teresa d’Avila con la fachada de dos ordenes del 1700 y dos campanarios
gemelos, la iglesia de Giovanni Battista del siglo XVII y el Puente
Grecino de época medieval.
El Val di Vara se conoce también por
sus cultivaciones biológicas y las numerosas casa de labranza donde se
pueden probar comidas y vinos locales genuinos. Aquel quien quiera
pasar una vacación relajante de algunos días en el monte y otros en la
playa, puede encontrar una acogedora bievenida en casa de labranzas,
pensiones a conducción familiar, caseras y bed&brackfast.
En la confluencia de los torrentes Gravegnola y Chicciola con el río
Vara se encuentra el pueblo de Brugnato, en una llanura rodeada de
colinas cubiertas de pinos, acacias y castaños. Se trata de uno de los
centros más importantes del Val di Vara por su tradición histórica y
por sus edificios y monumentos. La pequeña ciudad tiene este título
desde el 999 d. C. y ha sido levantada alrededor del núcleo de la
antigua abadía benedectina fundada presumiblemente a finales del siglo
VII. Fue también sede episcopal independiente. La antigua aldea tiene
una forma curiosa de “tenaza”, con la iglesia de la catedral en el
centro, dedicada a los Santos Pedro, Lorenzo y Colombano de los siglos
XI-XII. La catedral es de estilo románico con dos naves. El palacio
episcopal está adosado a la iglesia de la catedral y fue residencia de
los obispos desde el 1133. En el interior está el Museo Diocesano de
Brugnato: en la planta baja se encuentra la sección arquelógica y en
las plantas superiores la sección diocesana.
